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05-12-2013
bikecracia

ConBici analiza el sesgado estudio de Mapfre y denuncia su falta de valor científico

La aseguradora Mapfre acaba de publicar un informe titulado "Ciclistas: Cascos y lesiones en la cabeza", que pretende ser un apoyo a la propuesta del Gobierno para hacer obligatorio el casco ciclista también en ciudad. ConBici responde a este estudio:

• El estudio se fundamenta en la base de datos de la propia aseguradora, algo incomprensible cuando disponemos de los datos de la DGT, mucho mas completos. En lo referente a la accidentalidad ciclista y al efecto del casco ciclista, estos datos pueden consultarse aquí.
• El uso de la base de datos de la propia aseguradora introduce un sesgo importante a la hora de interpretar los datos. Por ejemplo, se establece que los ciclistas son “responsables” del 71% de los siniestros, estimación a todas luces exagerada.
• El estudio de Mapfre se basa también en datos de una encuesta realizada en el centro de Madrid a un total de 253 ciclistas. Dicha muestra carece de toda representatividad desde el punto de vista estadístico.
• En general, el estudio adolece de graves errores metodológicos, no dando ninguna información acerca del margen de error estadístico de sus estimaciones, lo que invalida de entrada sus conclusiones.
• La principal conclusión del estudio de la aseguradora parece ser la elevada participación de las lesiones craneales en el número de ciclistas fallecidos o con graves secuelas por accidente de tráfico. Dicho dato es cualitativamente correcto, pero el estudio se olvida de añadir que más de la mitad de los ciclistas fallecidos o heridos graves por lesiones craneales ya portaba casco en el momento del accidente, lo que introduce serias dudas acerca de la verdadera efectividad del casco para prevenir tales lesiones.
• A este respecto, un reciente estudio realizado en España por el Sistema Integral de la Bicicleta de la Universidad de Sevilla
(SIBUS), mucho mas completo y basado en los datos de la propia DGT, llega a la conclusión de que el efecto protector del casco ciclista en las vías urbanas españolas es cada vez más irrelevante gracias a que las ciudades son cada vez más seguras. De hecho, en los últimos años ya no se detecta diferencia entre los ciclistas que llevaban casco y los que no a la hora de tener una lesión grave en la cabeza.
• El estudio de la aseguradora muestra su preocupación por el hecho de que, al aumentar el uso de la bicicleta, aumentará el número de accidentes, aunque al menos reconoce que el riesgo de accidente por km ciclado disminuirá. El argumento es de todos modos falaz, porque los nuevos desplazamientos en bicicleta sustituyen a otros desplazamientos similares en otros modos más peligrosos, como la moto o el automóvil privado, con lo que la seguridad general de tráfico aumenta como consecuencia de un aumento en el uso de la bicicleta.
• El estudio reconoce que la implantación del casco obligatorio produciría una disminución inmediata del uso de la bicicleta. El estudio evalúa dicha disminución en un 18%, aunque ya hemos mencionados que las estimaciones cuantitativas del estudio carecen de todo valor por los errores metodológico cometidos. Este resultado es, al menos, cualitativamente correcto y está de acuerdo con la mayoría de los estudios científicos disponibles.
• Tras llegar a esta conclusión, el estudio la niega de inmediato, sobre la base de estudios realizados en Queensland, Australia (?!) y que, además, reconocen de hecho la presencia de ese efecto inmediato de las leyes de casco ciclista obligatorio (?!!).
• El estudio de la aseguradora, en cambio, olvida los numerosos artículos científicos que prueban que este efecto negativo inmediato de las leyes del casco sobre el uso de la bicicleta tiene consecuencias negativas sobre la salud pública, que superan con creces los posibles beneficios que podrían derivarse de un mayor uso del casco. A este respecto puede consultarse el reciente estudio del Prof. De Jong titulado The health impact of mandatory bicycle helmet laws, recientemente publicado (2012) en la prestigiosa revista Risk Analysis.

En resumen, estamos ante un estudio elaborado ad hoc, realizado aprisa y corriendo, con la única finalidad de apoyar una premisa que se establece de antemano: la necesidad del casco ciclista obligatorio. Quizás debido a ello el estudio carece de todo rigor científico, se basa en datos incompletos y sesgados (los recogidos por la propia aseguradora en su actividad empresarial), y en encuestas sin ningún rigor. Al final el estudio debe recurrir a otras publicaciones ya obsoletas en apoyo de sus premisas (que no conclusiones).

Como muestra de ello valga esta cita, referida a la OMS: La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Banco Mundial, en su Informe de 2004 sobre la Seguridad Vial a nivel mundial: “todos los países deberían adoptar las buenas prácticas internacionales, incluido el establecimiento y aplicación de leyes que exijan que los ciclistas y los motociclistas lleven casco”. La cita es obsoleta, dado que la recomendación que exigía el casco obligatorio para los ciclistas ha desaparecido en el último informe de la OMS (de 2013), titulado Global status report on road safety 2013, pese a que dicho informe dedica todo un capítulo a la seguridad de los ciclistas y los peatones y, por supuesto, mantiene la recomendación del casco obligatorio para los motociclistas.

Cabe recordar que las propuestas hechas por María Seguí, Directora General de la Dirección General de Tráfico, sobre obligar a los ciclistas españoles a llevar casco siempre, se contradicen directamente con un reciente estudio científico publicado por la principal autoridad europea de seguridad vial.
El Consejo Europeo de Seguridad en el Transporte (European Transport Safety Council) publicó en 2012 un importante informe titulado ‘Elevando el Listón – un revisión de las políticas de seguridad de bicicleta en la Unión Europea’. El informe propuso más de 60 recomendaciones a los gobiernos europeos y la Union Europea sobre cómo mejorar la seguridad vial para los ciclistas. Ninguna de las recomendaciones pedía cascos obligatorios para ciclistas, y en la página 47 los autores del informe advierten: el uso del casco no debería ser obligatorio.
El Consejo Europeo de Seguridad de Transporte, que tiene su sede en Bruselas, es una organización independiente y sin ánimo de lucro dedicada a reducir el número de muertos y heridos en el transporte en Europa. Su informe sobre la seguridad de la bicicleta fue patrocinado por la Comisión Europea, el Consejo de Seguridad Vial Alemán (DVR) y la Fundación MAPFRE.

El informe está disponible en inglés en la siguiente dirección: http://www.etsc.eu/documents/scientific_review_of_cycling_safety_web.pdf

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