• bikecracia
  • 25 de Sep, 2014

Nueve errores imperdonables cuando se compra por Internet

La compra en internet se ha convertido en una apuesta de futuro y para muchos ya en una costumbre. Sin embargo, es un terreno con sus peculiaridades y hay que tener cuidado, especialmente si no se tiene mucha experiencia comprando online. ¿Cuáles son las cosas que no hay que hacer si apostamos por irnos de tiendas a través de una aplicación para móviles/tablets o un navegador web?

El director general de Mercado Actual, Rafael Torres, habla sobre estas meteduras de pata. "Aunque comprar por internet cada día es más fácil y más seguro, incluso los más avezados en ecommerce pueden cometer errores que más tarde lamentarán".

Son despistes fácilmente evitables y que las propias tiendas, en la medida de lo posible, deben ayudar a minimizar, ya que una mala experiencia, aunque nos sea achacable al comercio, puede suponer perder a ese cliente para siempre
Según él, los grandes errores son en realidad "despistes fácilmente evitables y que las propias tiendas, en la medida de lo posible, deben ayudar a minimizar, ya que una mala experiencia, aunque nos sea achacable al comercio, puede suponer perder a ese cliente para siempre".

Estos 9 consejos te ayudarán a no tener disgustos cuando compres algún producto en una página web:
1. No tuve en cuenta los gastos de envío: No hay que dejarse engatusar por un precio atractivo de un producto. Es vital ver los gastos de envío, ya que ahí puede estar el truco y el precio real del producto.
2. No acumulé mis pedidos: Es mejor juntar todos los pedidos en uno solo para que el gasto de envío sea conjunto y no nos cobren los gastos por separado. Hay que actuar con planificación y evitar la compra por impulso.
3. Luego lo encontré más barato en otro sitio: Las prisas son siempre malas consejeras. Por mucho que una web nos apremie a comprar ya con sus ofertas de última hora, deberemos tener la precaución de echar un vistazo a la competencia para comparar precios antes de lanzarnos a hacer click.
4. El producto no es como esperaba: En las fotos todos los productos lucen de maravilla. Sin embargo, deberemos asegurarnos de que además de ser fotogénico lo que estemos comprando se ajusta a nuestras necesidades. Un detenido análisis de las dimensiones, especificaciones técnicas y otros elementos incluidos en la web será imprescindible.
Cuando se trata de ropa o calzado, hay que extremar las precauciones. Cada fabricante es un mundo en cuestión de tallas y cortes, por lo que las posibilidades de errar comprando una prenda que no te has probado antes son reales
5. No me está bien: Cuando se trata de ropa o calzado, hay que extremar las precauciones. Cada fabricante es un mundo en cuestión de tallas y cortes, por lo que las posibilidades de errar comprando una prenda que no te has probado antes son reales. Es recomendable comprar aquellas marcas con las que estamos más familiarizados o fijarse en la tabla de medidas y equivalencias que suelen acompañar a este tipo de productos.
6. No es el último modelo: Internet es una excelente plataforma para adquirir a muy buen precio productos que están a punto o acaban de ser sustituidos por nuevas versiones o modelos. Pero si no se está buscando específicamente este tipo de oportunidades, el comprador puede llevarse un enorme chasco. Hay que asegurarse de que la referencia y el modelo coinciden exactamente con lo que queremos comprar.
7. Ya no lo puedo devolver: Si el producto no nos convence, la ley nos brinda el derecho a devolverlo siempre que no hayamos cometido uno de estos tres 'pecados': No lo mandamos de vuelta con su embalaje original y en buena estado, lo hemos manipulado y usado o lo mandamos fuera de plazo.
8. No puedo pagar de la forma que más me conviene: Encontramos el producto de nuestros sueños, nos convencen el precio y las condiciones, pero a la hora de completar la transacción nos encontramos con que la tienda no acepta el medio de pago de nuestra preferencia. Antes de tener que remover Roma con Santiago para no perder esa compra, intentando ajustarnos a un método poco seguro o que no nos conviene, deberemos comprobar qué sistemas acepta la tienda en cuestión.
9. No me fijé en los tiempos de envío: Pasan los días y el pedido no llega. Y mientras tanto, nosotros nerviosos porque a lo mejor lo queríamos para un regalo y la fecha se echa encima. Antes de echarle la culpa a la tienda online, tal vez deberíamos haber mirado el apartado de "tiempos estimados de envío", para que, en caso de que no nos convenzan, optar por otra tienda más rápida. 

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