• bikecracia
  • 09 de May, 2016

Los accidentes con ciclistas se han multiplicado por dos en cinco años

Los accidentes con ciclistas implicados se han multiplicado por dos entre los años 2008 y 2013. Así, de acuerdo a los últimos datos cerrados y analizados comprendidos en ese lustro, los accidentes en los que ha habido ciclistas han experimentado un ascenso continuado, pasando de 2.964 en 2008 a 5.806 en 2013. Esta es una de las principales conclusiones que se extraen del último informe publicado por el Centro de Estudios Ponle Freno-AXA de Seguridad Vial sobre siniestralidad y uso de la bicicleta, elaborado en colaboración con la Universidad de Valencia y la agencia TNS. Un balance inverso al que se produce en la situación automovilística de nuestro país, en la que la tendencia de accidentes y víctimas se ha reducido pese al aumento del número y uso de los vehículos.

Dicho estudio está compuesto por dos partes diferentes: por un lado, analiza la siniestralidad de estos vehículos entre los años 2008 y 2013 y, por otro, el conocimiento sobre la normativa de circulación que afecta a los ciclistas.

Así, del “Análisis de la siniestralidad en ciclistas. 2008-2013”, elaborado por la Universidad de Valencia bajo la dirección del Catedrático de Seguridad Vial, Luis Montoro, se extraen significativos datos cuantitativos acerca de los accidentes ocurridos en ese lustro en nuestro país en el que algún ciclista se vio envuelto. La investigación, que se ha realizado a partir de la base de datos de accidentes oficial de la Dirección General de Tráfico (DGT), analiza un total de 25.439 accidentes con ciclistas y las 24.520 víctimas resultantes.

El casco, ausente en la mitad de los accidentes
En estos años, solo el 51,2% de los ciclistas llevaba puesto el casco en el momento de sufrir un accidente. Por edades, los datos muestran que los ciclistas de entre 0 y 14 años presentan el porcentaje más bajo en la utilización de este sistema de protección respecto al resto de grupos. Concretamente, solo el 15,4% de los niños utilizaba el casco en el momento del accidente. Del mismo modo, el grupo de entre 15 y 24 años representa otro de los colectivos con bajo porcentaje de utilización: tan solo el 27,1% de ellos estaba haciendo uso de este protector cuando se produjo el siniestro.

Para Josep Alfonso, director general del Centro de Estudios Ponle Freno-AXA, “Teniendo en cuenta la gran utilidad de este elemento de protección y su beneficio para evitar o disminuir la gravedad de las lesiones, resulta un porcentaje preocupante, muy inferior a lo que sería deseable”.

En relación a la importancia del uso del casco, los datos del análisis indican de manera clara que, en los ciclistas que resultaron muertos, la zona del cuerpo mayoritariamente lesionada fue la cabeza, indistintamente de cuál fuera su edad. Los porcentajes de lesividad en la zona de la cabeza en los ciclistas fallecidos se distribuyen de forma bastante uniforme entre todas las edades. Es importante señalar que, según la normativa actual, tan solo los menores de 16 años o los mayores que circulan en vías interurbanas están obligados a la utilización del casco.

El Centro de Estudios Ponle Freno-AXA es un proyecto que nace, en mayo de 2013, un año después de la entrada de la aseguradora AXA como socio estratégico de Ponle Freno. Desde su creación, entre otras acciones, ha publicado una decena de informes sobre siniestralidad y hábitos, y ha lanzado diversas campañas de concienciación. Todo ello con el objetivo de lograr el objetivo del Manifiesto Ponle Freno, “2020 Cero Víctimas”. Juntos, sí podemos.

Este estudio “evidencia las políticas de seguridad ciclista”, manifiesta ConBici
A pesar de algunas contradicciones en las conclusiones realizadas, ha venido a poner de manifiesto el absoluto fracaso de las políticas de seguridad vial en torno a la bicicleta diseñadas por el Gobierno de España”, afirman.

Además Destacan que “el estudio ofrece datos de gran interés, pero son interpretados de una manera sesgada, que culpabiliza al ciclista y no al causante efectivo de los accidentes” y que “pone de manifiesto que la política legislativa y reglamentaria impulsada desde la DGT es errónea e ineficaz, porque no ataja la causa directa de los accidentes graves de ciclistas, que está en el automovilista. Sin embargo finaliza con esta maliciosa conclusión que no se ajusta a la verdad y criminaliza a la víctima: Si no hay infracciones del ciclista, la gravedad del accidente es menor. No podemos estar en mayor desacuerdo y sería deseable que este tipo de estudios fueran realizados por entidades independientes y que cuando, como en este caso, exista un conflicto de intereses, se haga ver de forma explícita”.

Sin embargo, las políticas realizadas han estado basadas, como es sabido, en la imposición a los ciclistas de la obligatoriedad de llevar prendas de todo tipo (casco, chaleco reflectante, etc…), descuidando medidas estructurales como una mejor adaptación de las vías públicas al uso de la bicicleta o la creación de vías ciclistas”, añaden.

Según ellos, “estamos pues ante el fracaso absoluto de una política de seguridad vial basada en imponer obligaciones a los ciclistas, sin tener en cuenta las recomendaciones de todos los expertos a nivel internacional, que coinciden en que la mejor manera de combatir la accidentalidad ciclista es adaptar las vías públicas al uso seguro de la bicicleta”.

ConBici considera que “ante el fracaso de sus políticas respecto de la bicicleta, tanto la DGT como las demás instancias del Estado deberían rectificar y hacer caso de las demandas de los ciclistas, que reclaman vías públicas seguras que garanticen su derecho a circular en bici con seguridad por las calles y carreteras”.

DESCARGAR EL ESTUDIO COMPLETO
 

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