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  • 28 de Feb, 2022

"¡Venga, rubia!"

Artículo de Albert Puyuelo, jefe de redacción de Tradebike
  • Artículo de Albert Puyuelo, jefe de redacción de Tradebike

"¡Venga, rubia!"
Artículo de opinión, por Albert Puyuelo

Acaba de empezar la temporada de competiciones y muchos ya estamos participando en ellas, ya sea en formato profesional, federado o amateur. Hasta ahora, no me había preocupado por nada más que pedalear y disfrutar de cada carrera MTB que hacía.

En la última carrera en la que participé, fui al mismo ritmo que una chica durante casi toda la competición. Y así es como pude observar algunos detalles que antes no había sabido ver.

Cada vez que pasábamos por delante de grupos de personas que animaban la carrera, los aplausos iban en aumento. El rugido incrementaba y los gritos de ánimo subían de volumen. Había muchos ciclistas, tanto delante como detrás, por lo que se me hizo raro que la situación se repitiera justo cuando pasaba yo. Immediatamente vi que no se trataba de mí, sino de la chica que iba delante. Primero pensaba “¿es alguien conocida?”, pero luego me di cuenta de lo que estaba pasando.

La animaban como si fuese una niña pequeña en un juego de adultos. Como si fuese una cría en un partido de fútbol de fin de semana y en el que todo el mundo le dejase marcar gol. Me dio rabia estar en la carrera y ver que mucha gente la señalaba y decía “mira, una chica”, “bravo, muy bien, lo haces muy bien”. Por el hecho de ser mujer, la gente la animaba más. ¿Acaso es algo malo? A priori no, pero es una discriminación que incluye – de forma velada - aquello tan dañino de “para ser mujer, no va tan mal”.

Ella seguía pedaleando, supongo que sonriendo ante los gritos de ánimo que todos y todas recibíamos. Al fin y al cabo, no había malicia en ninguno de esos actos. Faltaría más. Pero la cosa se tuerce, porque había otro tipo de vítores que no le hacían gracia, eso era evidente.

Son temas comprometidos que pueden ofender con facilidad si no se dicen de la forma correcta. Y quizás es por ello que se perpetúen los errores...

Estamos en el año 2022 y todavía he tenido que escuchar la frase “¡Venga, rubia!” por parte de otro ciclista que la adelantó. Cuando acabó la carrera comprobé que el ciclista que dijo la frase no corría con ella. Esta actitud es, por supuesto, inadecuada. Ese ciclista no va adelantando a hombres y diciendo “venga, moreno” a cada competidor con el que se cruza. ¿De dónde nace esta necesidad de animar solo a las mujeres? Insisto, no es un acto que vaya con el objetivo de ofender, y sé que también se puede interpretar mal a la inversa. Me quejo de que solo se anime a las mujeres y luego pueden decirme que lo que hay que hacer es animarlas para hacer discriminación positiva. Son temas comprometidos que pueden ofender con facilidad si no se dicen de la forma correcta. Y quizás es por ello que se perpetúen los errores como algo normal. Por miedo a actuar.

En Tradebike hemos realizado este número que incluye un “especial Mujer”. Bien podríamos decir que nosotros también estamos discriminando por el hecho de diferenciar entre un mercado “general” y otro femenino. Pero aquí hacemos referencia a productos específicamente femeninos, con sus formas y tallajes diseñados para mujer y que van a un nicho de mercado concreto que miramos de analizar. No estamos hablando de esto.

A medida que uno se va fijando, encuentra más detalles. Llámalos micromachismos, pequeñas discriminaciones o tradiciones que no cambian por muchas décadas que hayan pasado y que todo el mundo tiene integrado como normal. Por ejemplo, que haya dorsales de color rosa para la sección de féminas. ¿Hace falta que un dorsal sea de este color? Precisamente, poner este color puede significar dos cosas: o estamos reivindicando o estamos utilizando el esquema clásico-rancio de poner a los hombres de azul y a las mujeres de rosa.

Si lo pensamos bien, quizás ni tan solo hace falta diferenciar con dorsales de diferentes colores entre hombres y mujeres. Casi siempre vamos con chip. En la mayoría de deportes, hombres y mujeres compiten por separado, pero en las carreras de MTB, por ejemplo, es habitual ver en la parrilla de salida de élite a todos y todas juntos. Es algo que habría que potenciar y verlo como positivo. Me duele pensar que teníamos algo ganado y que ahora lo podemos estar perdiendo.

A pesar de todo ello, confieso que me cuesta mucho discernir entre integrar y discriminar. Quiero pensar en que lo hago bien, quiero intentarlo.

Valentía no es solo encarar una trialera a toda velocidad o recorrer muchos Km., también lo es tener que pedalear y que solo te valoren por tus “esfuerzos como mujer” en lugar de hacerlo por “tus esfuerzos”, así, a secas. Esta carrera la corremos todos y todas, juntos. ¡Vamos! 

Albert Puyuelo, jefe de redacción de Tradebike
Artículo publicado en el número 65 de Tradebike.

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