• urban bike
  • 15 de Ene, 2018

Más carriles bici en las ciudades europeas evitaría hasta 10.000 muertes prematuras

La ampliación de las redes de carriles bici en las ciudades europeas podría evitar hasta 10.000 muertes prematuras, según un estudio europeo encabezado por el Institut de Salut Global de Barcelona (ISGlobal).

El análisis, publicado a "Preventive Medicine", estima que esta reducción se lograría si en las 167 ciudades estudiadas la bicicleta se utilizara en el 24,7% de los desplazamientos. Y esto sería factible con la ampliación de la longitud de la red de vías ciclistas.

Este es el primer estudio que evalúa la asociación entre la longitud de la red de carriles bici y el tipo de transporte seleccionado. Además, también calcula el impacto que tiene en la salud. Según la autoria del estudio, Natalie Mueller, “los beneficios derivados de la actividad física contrarrestan los efectos perjudiciales de la contaminación del aire y los accidentes de tráfico”.

Los beneficios más altos para la salud se obtendrían si las ciudades estudiadas dispusieran de carriles bici en todas las calles. En este caso, Londres sería la ciudad que podría evitar más muertes prematuras al año (1.210), seguida de Roma (433) y de Barcelona (248). Pero si sólo se incrementara la red en un 10%, también se aumentaría significativamente el uso de bicicleta y se evitarían 21 muertes prematuras a Roma, 18 en Londres y 16 en Barcelona.

Las ciudades donde la elección de la bicicleta actualmente es menor en relación con otras del norte de Europa -cómo Roma, Barcelona y Londres- tienen un gran potencial para aumentar el uso y los autores piensan que un aumento del 10% en la longitud de la red ciclista es una medida asequible para los ayuntamientos.

Los investigadores no sólo han tenido en cuenta la mejora de la salud, sino también los costes económicos de ampliar las redes en relación con los beneficios de la mortalidad prematura evitable.
La mejor relación coste-beneficio se conseguiría con un aumento del 10% de la red de vías ciclistas. En este caso, la ratio de beneficio por euro gastado sería de hasta 70 a 1 en el caso de Roma, 62-1 en Zúrich y 35 a 1 en Barcelona.

"Un golpe más, hemos visto que sacar las personas de los coches produce grandes beneficios para la salud. Una combinación de medidas que hagan que el coche resulte poco atractivo y políticas centradas a convertir el transporte público y la bicicleta en medios más atractivos sería lo más adecuado para mejorar la salud y el bienestar a las ciudades europeas”, afirma Mueller.

El estudio forma parte del Proyecto AMASA (Physical Activity Through Sustainable Transport Approaches), financiado por la Unión Europea.
 

Si quieres compartir...   

Para escribir un comentario debes ser usuario registrado. Inicia Sesión con tu usuario y contraseña o Regístrate.