Probamos esta luz que puede llegar a proyectar un máximo de 1700 lúmenes y que destaca por venir con un práctico anillo inalámbrico para activar la luz.
La Gaciron CETUS-1700 es una luz delantera para bicicleta que ofrece una potencia máxima de 1.700 lúmenes y un sistema óptico diseñado para reducir el deslumbramiento. Su iluminación combina luces largas y cortas e incorpora seis modos de funcionamiento para adaptarse a diferentes condiciones de circulación. El soporte es de instalación inferior, queda debajo del manillar, con un enganche tipo ‘GoPro’ y en la parte superior el soporte tiene enganche Garmin, para colocar el dispositivo GPS encima del Cetus.
El sistema de iluminación cuenta con un mando inalámbrico para controlar sus funciones sin necesidad de soltar el manillar. La luz incorpora una batería de 4.200 mAh, con una autonomía máxima anunciada de hasta 24 horas, y se recarga mediante un puerto USB-C. Según el fabricante, el tiempo de carga es de aproximadamente dos horas utilizando una fuente de alimentación de 5 V y 2 A. La óptica proporciona un campo de iluminación que alcanza hasta 30 metros.
Una vez explicadas las características de la luz, empecemos por una de las cosas que más nos ha gustado es el mando a distancia. Es muy ligero, es como un pequeño anillo que se engancha con una cinta de Velcro y que se sincroniza con una facilidad increíble. Una vez sincronizado, no hace falta volver a hacerlo, aunque apagues y cargues la luz. Lo sitúas al lado de un puño en el manillar, y queda perfectamente integrado.
Evidentemente, 1700 lúmenes son una barbaridad. Se hace de día. El haz de luz que proyecta la linterna es peculiar, porque tiene un corte muy acusado. Se pueden ver y seguir las líneas: esto le da mucha más calidad a la luz, es poco difusa y está más concentrada en la zona que cubre, pero – a su vez – hace que el espacio donde no se proyecta luz quede mucho más oscura que con otras linternas. Es decir, que es una luz muy poco periférica, con todo lo que supone. No es algo bueno ni malo, va a elección del usuario, pero seguramente lo prefieren los ciclistas de carretera que no los de montaña. En montaña, los usuarios suelen buscar luces periféricas porque hacen más giros y están más pendientes de lo que tienen a corta distancia. Por ello, consideramos que la Cetus es una luz ideal para ciclismo de carretera: el haz cubrirá con calidad y potencia el carril que estén ocupando y verán todo lo que esté metros por delante suyo.
Aquí podemos ver dos modos de potencia de la luz, y se puede observar el acusado corte lateral que tiene.
La CETUS-1700 presenta una carcasa fabricada en aleación de aluminio y nailon, pesa 181 gramos y cuenta con certificación de resistencia al agua IPX6. El sistema de montaje rápido permite colocar o retirar la luz en aproximadamente un segundo. Cuando se utiliza durante mucho rato la luz al máximo, se calienta un poco, pero sin llegar a quemar. Quizás si se usa en verano y con temperatura ambiente alta, pueda haber algún problema. Ya veremos.
También dispone de una función de bloqueo para evitar encendidos accidentales y de un modo de espera inteligente que se activa después de dos minutos de inmovilidad, con reactivación al detectar vibraciones.

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