El Barómetro de la Bicicleta 2026 fue presentado en Barcelona, durante el congreso Tomorrow.Mobility
La bicicleta recupera usuarios en España, pero todavía cuesta convertir ese crecimiento en una práctica habitual. Esta es una de las principales conclusiones del Barómetro de la Bicicleta en España 2026, un estudio bianual presentado por RedBici y elaborado por GESOP. El estudio refleja un aumento de la utilización respecto a 2024 y una mayor presencia de la bicicleta en los desplazamientos cotidianos, aunque la percepción de inseguridad y las deficiencias de infraestructura continúan limitando su expansión.
El informe se basa en 4.875 entrevistas a personas de entre 14 y 70 años, realizadas entre junio y julio de 2026. Como novedad, incorpora un análisis de movilidad urbana mediante datos anonimizados de telefonía móvil en Barcelona, Sevilla, Valencia y Zaragoza, elaborado por Nommon.
El 54% de la población utiliza la bicicleta con alguna frecuencia, frente al 48,2% de 2024. La recuperación procede principalmente de los usuarios esporádicos, que representan el 30,5%. Los ciclistas habituales, definidos como quienes pedalean al menos una o dos veces por semana, se mantienen en el 23,6%, lejos del 32,5% registrado en 2022.
El potencial de crecimiento sigue siendo amplio: el 94,8% de la población sabe montar en bicicleta y el 65,2% dispone de una para uso personal. Sin embargo, solo el 13,3% la utiliza alguna vez para ir al trabajo o estudiar y el uso diario para estos desplazamientos se sitúa en el 4,6%.
La recuperación tampoco es homogénea. El 63,7% de los hombres utiliza la bicicleta con alguna frecuencia, frente al 44,2% de las mujeres. La diferencia alcanza los 19,5 puntos porcentuales. En el uso habitual, los porcentajes son del 30,6% y el 16,4%, respectivamente.
Por ciudades, Vitoria-Gasteiz lidera el uso habitual con un 44,3%, seguida de Barcelona (34%) y Murcia (33,3%). Madrid registra un 21,7% y Bilbao, un 18,4%.
El parque ciclista muestra una evolución hacia modalidades más vinculadas a la movilidad. La BTT continúa siendo la tipología mayoritaria, aunque su presencia entre quienes tienen bicicleta propia ha bajado del 62,6% en 2019 al 52,2% en 2026. En cambio, las bicicletas de ciudad o paseo alcanzan el 33,9%. Las de carretera representan el 14,1% y las híbridas y Gravel, el 5,1%.
La bicicleta eléctrica presenta una orientación especialmente clara hacia el transporte: el 57,7% de sus propietarios la utiliza para desplazarse o combina movilidad y ocio. En las bicicletas mecánicas, este porcentaje es del 27,7%.
El ocio y el deporte siguen siendo los principales motivos para pedalear: el 77,2% utiliza la bicicleta para pasear y el 74,8% para hacer deporte. No obstante, el 53% también la emplea en desplazamientos cotidianos.
El análisis de movilidad realizado en cuatro ciudades confirma el potencial de los trayectos cortos: entre siete y ocho de cada diez desplazamientos urbanos tienen menos de cinco kilómetros. Una parte importante de estos recorridos se realiza dentro del propio municipio.
El 48,3% de la población señala el riesgo de accidente como una dificultad para desplazarse en bicicleta por la ciudad. Le siguen el exceso de tráfico motorizado (35,5%) y la insuficiencia de carriles bici (29,6%).
La percepción de seguridad también empeora. El 56,5% considera que su municipio es amable o seguro para circular, frente al 61,1% de 2024. Además, el 26,1% de los usuarios afirma haberse sentido acosado o agredido por ir en bicicleta, seis puntos más que en la anterior edición. En el 92,1% de estos casos se señala a conductores de vehículos a motor como responsables.
En cuanto a infraestructura, el 66,5% afirma que su municipio dispone de vías ciclistas y el 64,9% considera adecuadas las existentes. Sin embargo, solo el 18,3% cree que hay suficientes aparcamientos para bicicletas, mientras que el 36,1% asegura que no existen.
El 84,6% de la población considera que las administraciones deberían fomentar mucho o bastante el uso de la bicicleta. Entre las medidas con mayor apoyo destacan los aparcamientos seguros en estaciones de transporte público (90,8%), más estacionamientos protegidos en centros públicos y privados (85,6%) y mejores conexiones ciclistas entre municipios (85,1%).
El Barómetro dibuja así un mercado con una base potencial amplia y una bicicleta cada vez más asociada a la movilidad cotidiana. Para transformar ese potencial en usuarios habituales, el estudio apunta a la necesidad de mejorar la seguridad, ampliar las redes ciclistas y facilitar el estacionamiento y la combinación con el transporte público. La brecha de género y las diferencias entre ciudades siguen siendo dos de los principales retos pendientes.

Tradebike & Tri, Bike and triathlon community