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  • 04 de Abr, 2022

"Un año para regular", la opinión de Toni Amat

Editorial núm.66
  • Editorial núm.66

Opinión: "Un año para regular"

Artículo publicado en el número 66 de Tradebike.

Los últimos meses del 2021 y los primeros de 2022 han sido unos meses de estrés e incertidumbre; el fin del boom para otros. Por un lado, como es normal en estas fechas, han sido meses de temporada baja, ya no nos acordábamos de lo que era esto. Han pasado dos años de temporada contínua en los que el boom del bike post confinamiento y la falta de material han provocado que la estacionalidad de las ventas no se notase durante todo este periodo.
Pero si revisamos las cifras de los últimos 5-8 años nos daremos cuenta que normalmente, noviembre, enero y febrero eran meses de temporada baja, meses de “calma” y poco tránsito en las tiendas, y más si como este año, hay nieve en las pistas, y la gente después de dos años ha vuelto a esquiar. Está claro que volver a la vieja fórmula de tirar por el suelo los precios no es la solución y menos en un momento en que las entregas todavía no están regularizadas. Pero veremos cómo se comporta el mercado a partir del mes de abril.
A esta bajada de clientes en las tiendas se ha sumado la entrega de bicis por parte de muchas marcas a final de año, en ocasiones entregas de programaciones pendientes del 2021 junto a entregas de modelos 2022 provocando alarma. Un ejercicio importante para los que todavía no lo hayan hecho, es actualizar las programaciones, ver qué se ha pedido, qué se ha recibido y qué hay pendiente, con tal de ajustar los pedidos a las necesidades reales. Ojo a la famosa expresión de estos últimos años de “pido el doble porque me servirán la mitad”. El riesgo de acabar recibiendo todo lo pedido en algún momento es real, y habrá que pagarlo.

Estos últimos años tan atípicos también deberían servirnos para poder evaluar nuestros proveedores...

Hablando con los principales actores del sector, todavía se prevé una temporada 2022 con faltas de material por parte de los proveedores clave del sector, y ello implicará que las entregas de bicicletas nuevas tampoco sean puntuales. Esto es una mala noticia, pero quizás también puede ir ayudando a regular, y poco a poco ir normalizando el mercado… como comentábamos, todavía hay una burbuja de programaciones importante.
Estos últimos años tan atípicos también deberían servirnos para poder evaluar nuestros proveedores, valorando el servicio, las ayudas y facilidades que nos han ofrecido en momentos difíciles y elegir.
Un dato importante es el incremento de la masa ciclista, el año pasado se barajaba la cifra de 700.000 nuevos practicantes, una cifra que honestamente no se dé dónde sale. Lo que si está claro es que la masa ciclista ha crecido mucho. Posiblemente de los “nuevos ciclistas” no todos se quedarán. Algunos, vuelta la normalidad, dejarán la bici y volverán a sus antiguos hobbys, pero seguro que una parte se quedará. Una parte de los nuevos practicantes que empezaron con “primeros precios” querrán mejorar sus monturas y equipaciones… o completarlas, generando nuevas ventas aparte de más faena para taller. También veremos un mercado de segunda mano que puede ser importante en bicis de primer precio, ya que al venderse de segunda mano deberán ajustar precio y generar un atractivo mercado de oportunidades.
Por último, mencionar todo el apartado de ayudas por parte de la administración. Se están adjudicando para la movilidad sostenible. El año pasado 1000M de euros y para este año se acaban de anunciar 500M adicionales. El año pasado 170 municipios accedieron a ellas. Son ayudas para infraestructuras, carriles bici, aparcamientos y demás, infraestructuras que deberían animar a más ciclistas urbanos: esta es la gran asignatura pendiente.
Volverá a ser un año atípico, con muchas variables. Un año para regular.
 

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