• bikecracia
  • 24 de Oct, 2018

Opinión: ¿Hemos llegado a la cima del Bike?

Por Álvaro Martínez

Podemos estar más o menos familiarizados con el concepto de picos en las industrias del consumo, que se refiere a la rápida disminución en las ventas de productos una vez que la capacidad de fabricar o extraer el material del que se compone alcanza su punto máximo y comienza a disminuir. Tiene sentido, la oferta disminuye, los precios aumentan y, finalmente, los consumidores miran hacia otro lado.

¿Estamos viviendo, en este caso, el pico del mundo del Bike? El pico no se refiere a los productos, sino que quiero hacer referencia a los consumidores/clientes. Actualmente, la industria intenta ignorar este problema vendiendo más y más bicicletas a un mercado, ya de por sí, estático. Donde tienes tus bicicletas de carretera, fixie, gravel, de ciudad… y desde el lado off-road, están las hardtrail, downhill, MTB… y todo ello en tres tamaños de rueda.

Esto no puede continuar para siempre, hay un número finito de diferentes modelos de bicicletas que incluso los ciclistas más entusiastas no compraran. Y, lo que es más importante, estamos tratando de vender estos modelos a un grupo de ciclistas cada vez más reducido. Para evitar este posible pico en el mundo del Bike debemos cambiar drásticamente nuestra visión de mercado.

Además de más modelos para los mismos clientes, la industria recurre cada vez más a modelos menos costosos de fabricar, para recuperar alguno de los segmentos de clientes que han estado comprando en las tiendas menos especializadas y más centradas en la venta de volumen, desde la década de los 90. Esta es una tendencia saludable, pero todavía se necesitan muchas ventas de 400 € para que un minorista pueda recuperar el beneficio bruto de una venta de 3.000 €. Y, como veremos muy pronto, incluso la base de clientes de 400 € será una fracción de lo que es hoy.

No es de extrañar que las tiendas hayan estado cayendo a un ritmo alarmante durante este último año y los proveedores estén cambiando a una estrategia de venta de descuento, durante toda la temporada, en un intento de mantener el volumen.

Las bicicletas siempre han sido una industria de auge y caída en Europa. Pero es aún más notable en los Estados Unidos, donde las bicicletas de transporte no ofrecen un colchón de ventas fiable y los cambios tienden a ser más extremos. Podemos observar que hay un descenso en las ventas de bicicletas para niños como también en BMX. De todas maneras, al menos para los minoristas especializados, la gran acción está en las bicicletas para adultos.

El sector intenta ignorar el problema vendiendo más y más bicicletas a un mercado, ya de por sí, estático. Esto no puede continuar como siempre.

Hechos evidentes son que los adultos continúan circulando en bicicleta. Los números en la franja de los adultos zigzaguearon a principios de la década de los 2000, pero han ido subiendo constantemente desde entonces, incluso con periodos planos en momentos de crisis notables. Esa es la buena noticia, pero las cifras en cuanto a niños están cayendo a un ritmo trepidante. A pesar de ser alarmantes, los datos no significan que hay millones de niños sentados jugando a videojuegos en lugar de estar disfrutando de la bicicleta. Sino que hemos sufrido una disminución en esa franja de edad por lo que la base de clientes futuros es cada vez más pequeña. Podremos observar que el número total de ciclistas empezará a verse reducido, casi en su totalidad debido a una disminución en el número de ciclistas más jóvenes. Pero lo que no vemos es que la cantidad total de ciclistas disminuirá a un ritmo aún mayor.

La industria de la bicicleta trabajará con una base de clientes muy inferior que la que tenemos actualmente. Y es posible que permanezca así en el futuro previsible.

Una gran parte de nuestra base de ciclistas actuales está vinculada al Baby Boom, que se localiza entre los años 1946 y 1964. De las demás generaciones que la han precedido (Post-boom, Gen X, Millenials y Gen Z) solamente son una fracción del tamaño de los Baby Boom. El pico del Baby Boom fue en los años 50, por lo tanto, si un ciclista nació en ese año, ahora tendría 68 años, pero tampoco vemos tanta gente de esa edad que practique ciclismo. Lo que significa que hay una mala doble suerte en la industria: más ciclistas dejan el ciclismo que ciclistas que entran. Lo que significa que la población total de ciclistas está a punto de caer y, de hecho, ya ha comenzado a hacerlo. Durante los próximos 20 años, cada vez más boomers envejecerán y saldrán de la población ciclista. Y cada vez más Gen Z y aquellos nacidos a partir del 2014 los tendrán que reemplazar. Y observando las tendencias y hobbies actuales, el mundo ciclista se verá frenado con un mercado reducido a la mitad del que tenemos actualmente. Lo que quiere decir que la industria de la bicicleta trabajará con una base de clientes muy inferior que la que tenemos hoy en día. Y es posible que permanezca así en el futuro previsible.

Si quieres compartir...   

Para escribir un comentario debes ser usuario registrado. Inicia Sesión con tu usuario y contraseña o Regístrate.