• bikecracia
  • 17 de Abr, 2020

Toni Amat (director de Tradebike): "¡Siempre positivo! "

Mi trabajo me permite estar permanentemente en contacto con todo tipo de empresas del sector, y los constantes estudios de mercado que realizamos nos permiten “verificar” las conclusiones que muchas veces tomamos en la calle.

2019 fue un año bueno para el bike, así me lo transmitieron la mayoría de clientes con los que hablé, todos habían mejorado, con más trabajo y esfuerzo, pero mejorado. El arranque de año venía siendo muy bueno, enero y febrero habían sido dos meses muy fuertes, un arranque como hacía años que no había. Pero la llegada del COVID-19 ha representado una situación nueva para todos nosotros, una situación jamás vivida, con un mes de parada total de momento y además sin un horizonte claro a corto plazo. Y como leía el otro día en una entrevista a Finn Kydland (premio Novel de Economía): “Lo enemigo de la prosperidad es la incertidumbre que generan las malas noticias”.

Dicho esto, y harto de tantas noticias negativas, he optado por anotar todas las reflexiones y conclusiones positivas que podemos sacar de estos momentos.

Para empezar, hemos tenido tiempo para pensar, mucho tiempo, para reflexionar, hacer números, remodelar empresas y tiendas, meditar nuevas estrategias e incluso estrategias rompedoras y valientes, por aquello de que “el hambre agudiza el ingenio”. Cuando ves que los días pasan y no puedes trabajar de la forma habitual, te ves obligado a trabajar diferente, y prepararte para cuando volvamos todos a la calle ser los más eficientes y recuperar cuanto antes el “tiempo perdido”.
Todos tenemos claro que acabado el confinamiento habrá un repunte importante de la actividad, y en nuestro sector especialmente, las ganas de salir a pedalear son brutales y todos nos tiraremos al monte o a la carretera a devorar kilómetros, con lo que ello implica a nivel de taller y “sector”.

La temida crisis económica evidentemente existirá, pues la máquina ha parado a nivel mundial durante unos meses, y esto tendrá consecuencias seguro. Pero aún que no sea “bonito” decirlo, históricamente el deporte y especialmente el bike, suele capear los momentos de crisis mucho mejor que otros sectores. Así lo muestran nuestros estudios de los últimos 30 años, incluso en momentos con altas cuotas de paro, el ciclismo como deporte ha seguido tirando. Esperemos que esta vez también sea así.

Cuando ves que los días pasan y no puedes trabajar de la forma habitual, te ves obligado a trabajar diferente, y prepararte para cuando volvamos todos a la calle ser los más eficientes y recuperar cuanto antes el “tiempo perdido”.

Buscando más puntos positivos, toda esta crisis sanitaria llevará seguro a un replanteamiento de nuestros hábitos, rutinas y salud, por ejemplo a nivel de desplazamientos y transporte. El utilizar los transportes públicos en horas punta, abarrotados de gente, ya no será algo que aceptemos tan fácilmente. Aquí hay una clara oportunidad para la bicicleta como medio de transporte, quizás el empuje definitivo que España necesitaba para, de una vez por todas, hacer un cambio de mentalidad y empezar a aprovechar las favorables condiciones climatológicas del país para convertir de una vez por todas la bici en un medio de transporte y no solo de ocio. Por primera vez oímos un ministro en nuestro país a empezar a plateárselo. En Francia ya han convocado un consejo asesor con carácter de urgencia para preparar un plan de choque con la bici como medio de transporte alternativo y prioritario para el fin del confinamiento, dicho plan lo deben presentar antes del día 2 de mayo. En España por fin parece que se empiezan a oír voces, pero ya tardamos, no esperemos que el gobierno nos lo traiga, tomemos la iniciativa, empujemos y generemos la reacción desde todos los puntos: las marcas convenciendo a las tiendas y éstas convenciendo a nuestros clientes, y desde las asociaciones convenciendo a las administraciones.

También hemos podido ver la solidaridad de diferentes empresas del sector, que se han volcado a fabricar y donar productos sanitarios necesarios, o productos de nutrición deportiva para el personal sanitario que tan duro está trabajado.

En España por fin parece que se empiezan a oír voces, pero ya tardamos, no esperemos que el gobierno nos lo traiga, tomemos la iniciativa, empujemos y generemos la reacción desde todos los puntos: las marcas convenciendo a las tiendas y éstas convenciendo a nuestros clientes, y desde las asociaciones convenciendo a las administraciones.

A nivel comercial este “parón” también nos habrá servido y servirá para hacer una criba tanto a nivel proveedores como a nivel de clientes, y ver quien realmente son nuestros aliados y quien no, quien nos ofrece ayudas, aplazamientos, ideas, alternativas, facilidades de pago y soluciones, y quien aprovecha la excusa para dejar de pagar o subministrar sin más, sin mediación ni discusión. Aprovechados siempre los hay a todos los niveles. Pero es momento de encontrar nuestros verdaderos aliados y compañeros de camino, replantear la situación, flexibilizar las políticas y estrategias buscar el “win win” que nos ayude a recuperar rápidamente.

Es más, debido a la crítica situación de liquidez, se han abierto toda una serie de facilidades a nivel de financiación en forma de créditos ICO que en otras circunstancias no se darían. Y aunque no me guste que ahora el gobierno facilite más negocio a la banca después del rescate que se realizó no hace tanto, y que todavía ningún banco de este país ha devuelto, a pesar de ello, estos ICO no dejan de ser una herramienta y una ayuda necesaria al funcionamiento.

También a nivel comercial podemos analizar que ha pasado con el e-comerce en lo que a bike se refiere. Es una realidad que se han agotado los rodillos y las bicis estáticas, pero el consumo en general de productos de ciclismo no se ha disparado, lo que nos refuerza la idea de la necesidad de convivencia entre el retail y el e-comerce. En algunos casos hemos visto también marcas que ofrecen vender las bicis directamente desde sus webs y entregarlas, pero respetando la comisión de la tienda, otro claro ejemplo de la necesaria futura convivencia entre los dos canales, y el futuro del omnicanal.

Por último, ahora que parece que empezamos a ver la luz del final del confinamiento, creo que es momento de reflexionar sobre todos estos puntos, hacer un reset sobre toda la parte negativa de esta crisis, y salir con fuerza y valentía ante la nueva situación a recuperar el mercado lo más rápido posible. Como siempre será duro y tocará trabajar todavía más duro pero…La mejor fórmula: ¡Siempre positivo, es más fácil!!

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