• bikecracia
  • 19 de Nov, 2020

"Un sector demasiado atractivo", la opinión de Toni Amat

Durante el confinamiento pronosticamos un repunte al finalizar el cierre, y realmente en el sector del ciclismo ha sido espectacular, pocos sectores en este momento cuentan con un auge como el nuestro. Pero la pregunta es... ¿moriremos de éxito?

Los meses siguientes al confinamiento las ventas del sector fueron espectaculares a todos los niveles, las tiendas limpiaron todos sus stocks, antiguos, actuales y en ocasiones futuros, y con ellas sus proveedores, marcas, fabricantes, distribuidoras y demás. Pero en aquel momento todos ellos disponían de stocks; lo que tenían y habían dejado de vender en confinamiento, lo que los proveedores les había mandados con urgencia antes de cerrar las tiendas, e incluso novedades 2021 que empezaban a llegar. 

El problema nace durante el confinamiento, donde las empresas que no fueron “valientes” ante la incertidumbre cortaron programaciones, e incluso pagos de material ya servido. En pleno repunte los pedidos y las programaciones se han disparado, de tal forma que en ocasiones es difícil valorar si son reales o son programaciones desesperadas ante el miedo a no tener servicio, o servicio limitado, de sus proveedores habituales.

Por otro lado, a las empresas que en confinamiento pararon pagos les han cambiado las clasificaciones en sus proveedores habituales, y por tanto esto afecta a su servicio y disponibilidad, y les obligará a mover ficha.  

Además, el sector el bike es un sector peculiar, pues es una industria donde algunos de sus componentes vitales como pueden ser grupos, cuadros o motores de e-bike, se concentran en muy pocas marcas o proveedores de prestigio, lo cual en estos momentos está provocando auténticos embudos. Estos proveedores claves han aumentado o están aumentado sus producciones, pero no al ritmo ni en los volúmenes que el mercado demanda. Hay plazos de entrega de 330, 280… días.

La situación no es fácil de gestionar en estos momentos, algunas empresas, fabricantes, marcas o distribuidoras tiene auténticos problemas al no disponer de stocks y todavía más grave no disponer de plazos de entrega concretos de sus nuevas producciones o de componentes vitales para ellas, con todo lo que ello implica a nivel de gestión de clientes.

Por otro lado, con el boom de las e-bikes vemos que estos últimos años sectores “próximos” están tomando cada vez más interés en el bike, pues su evolución es mucho más prometedora en estos momentos que su sector. Así podemos ver algunos ejemplos claros, por nombrar algunos como Yamaha o Polini con motores para e-bike, o Kymco, Husqvarna, BMW, Ducati o Seat que muestran cada vez más interés y ya disponen de e-bikes propias, ya sean urbanas o de Mountain, también Harley Davison a anunciado el lanzamiento de su e-bike para junio. Todas ellas empresas del mundo de la automoción acostumbradas a trabajar con otros volúmenes, dimensiones y condiciones. Y además con canales y redes de distribución propias.

El mercado del bike está en pleno auge y hay que aprovechar el momento para vender mucho; pero también hay que tener presente que vienen tiempos movidos, donde veremos grandes cambios en el sector del bike, con la llegada de nuevos proveedores y players. La profesionalidad marcara la diferencia para estar en esta nueva era o no, por ello debemos seguir preparándonos y profesionalizándonos cada día, y sobre todo no perder de vista los cambios y novedades que van llegando para adaptarse rápidamente a ellos. ¡Adaptarse o morir!

 

Toni Amat, director de Tradebike.

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