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  • 14 de Jul, 2020

Las tiendas de bicicletas, preocupadas por la falta de stock

Muchos han salido del confinamiento con más ganas que nunca de disfrutar del aire libre y de practicar ejercicio. La bici es un medio de transporte que permite hacer las dos cosas guardando, además, la distancia de seguridad. Quizás eso explique que su venta se haya disparado tras la cuarentena.

El sector ya había entrado en el 2020 a buen ritmo, tras cerrar el 2019 con un auge del 9,3% en el volumen de negocio y del 20,4% en la venta de unidades, pero en los últimos meses ha vivido un auténtico ‘boom’. Muchas tiendas y grandes superficies agotaron ya su stock en mayo y ahora no pueden atender la demanda, que sigue siendo alta. También se ha disparado la actividad en los talleres, tanto por las reparaciones como por las puestas a punto de quienes han desempolvado las bicis que tenían en sus trasteros después de años sin usarlas.

Desde que abrió sus puertas a inicios de mayo, no ha parado la afluencia de clientes a la tienda de Bicicletas Cáceres. En unos casos, para una reparación; en otros, para comprar una bici. Lo más buscado desde las primeras semanas fueron los modelos más básicos. "En bicis de 1.000 euros para abajo, se agotó todo", detalla su propietario, José Pedro Vecino. "Aparte de la de siempre, ha venido mucha gente nueva que empezaba a salir", agrega. En cuanto al taller, "está siempre a tope y con mucho que reparar", asevera.

Esta demanda continua ha reducido al mínimo sus existencias y se ha mantenido también durante el arranque del mes de julio. El tirón que siguió al final de la cuarentena se junta ahora con el tradicional repunte de la época estival. "En verano siempre se compran más bicicletas, sobre todo chavales o quienes están de vacaciones". Actualmente, detalla, "no hay stock porque las marcas han pasado las presentaciones [de los nuevos modelos], que iban a ser en julio, hasta septiembre, así que nos vamos a encontrar julio y agosto sin bicicletas", precisa.

De la misma forma, se ha incrementado sensiblemente la adquisición de piezas como cámaras y cubiertas y, en menor medida, de cadenas o cassettes, ya fuera por parte de quien ha estado en casa recluido haciendo rodillo, con el "consiguiente desgaste que supone" para la bici o por parte de quien "ha empezado a montar después de años" sin hacerlo y necesita recambios.

Noticia publicada en El Periódico de Extremadura


 

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