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  • 04 de May, 2021

"Turismo... ¿bike e-packer?", la opinión de Albert Puyuelo

Artículo de opinión: "Turismo... ¿bike e-packer?"

Cargado con sus mochilas, alforjas, bolsas, su GPS, bidones y mucho barro, llega el ciclista e-bikepacker a su lejano destino. Kilómetros después de haber salido, se aposenta en su habitación, se ducha y se viste casual para hacer una visita turística.
No es hippie colgado, como pensaban algunos. Es una nueva clase de turista que ha sabido aprovechar la situación actual, que ha podido sacar partido de las restricciones para ir por su cuenta y sin saltarse ninguna ley. Deja su bici cargándose en la habitación. Él, en cambio, no necesita reponer demasiada energía, pues la asistencia en el pedaleo le permite ahora disfrutar de su destino.
“Salir con lo mínimo” es un mantra habitual para los ciclistas tradicionales cuando cubren grandes rutas, pero para un bikepacker que utilice una bicicleta eléctrica, seguramente pueda permitirse llevar encima algún que otro capricho que hubiese dejado atrás si circulara solo bajo el impulso de sus piernas.
Con las restricciones actuales a causa de la situación pandémica, los viajes a otros países han quedado pausados. Las casas rurales son un gran destino de vacaciones alternativas, y muchos han optado por llevar consigo sus bicicletas. Pero solo una minoría ha planificado unas auténticas vacaciones de bikepacking. Es decir, coger una bicicleta (de montaña, por lo general) y cargarla al máximo para empezar una ruta por la naturaleza. Hasta ahora, solo era típico en rutas preparadas con albergues y facilidades para ciclistas. Pero con las e-bikes se abre un nuevo tipo de turismo que antes solo estaba disponible para gente físicamente muy preparada. Incluso, para los que quieran hacer un viaje en pareja, también existe la gran opción de ir uno de los dos en e-bike y el otro en bici tradicional.
Aún por definir, el packbiking con e-bikes puede ser una mezcla entre cicloturismo y bikepacking clásico. Puede cruzar ambas tipologías, ya que una e-bike de montaña no te impide cruzar varios pueblos y ciudades para luego dormir una noche en plena naturaleza. Aunque ya se va viendo cual es la tendencia más generalizada del bikepacking, como cualquier otra etiqueta que se le ponga a una actividad humana, no se trata de algo definido del todo. La diferencia con el cicloturismo es que aquí se ven menos alforjas y las bicicletas son más todoterreno. Todas las bolsas son impermeables y el tamaño suele depender si se pretende acampar o no. Con las e-bikes de hace unos años era impensable poder acampar en medio de la naturaleza, ya que siempre hacía falta dejar la e-bike en algún sitio donde fuera posible un punto de recarga. Pero con la llegada de los nuevos motores y de las baterías dobles, es muy probable que después de una buena ruta, la e-bike no necesite conectarse a ningún sitio. O si más no, siempre sería bueno planificar la ruta pensando en lugares donde sí que se podría parar para recargar baterías.

Puede que a muchos les parezca poco revolucionario, pero los caminos que se están abriendo gracias a las nuevas tecnologías son innumerables

Sin embargo, uno de los puntos en los que las e-bikes pierden respecto a las tradicionales es algo que no se suele tener en cuenta pero que es fundamental para salidas largas: la hidratación. Las baterías de las e-bikes suelen ocupar el lugar el bidón y muchos e-bikers se olvidan de salir bien equipados y pueden acabar con problemas de deshidratación. Para ello, es conveniente tener en cuenta que hará falta una buena bolsa de hidratación, por obvio que parezca.
Por tanto, podemos sacar una idea muy clara y que - quizás - muchas marcas todavía no han visto venir: el potencial comercial del e-bikepacking. La cantidad de accesorios que un ciclista e-bikepacker necesitará es inmensa y, por descontado, también necesitará una buena bici con componentes específicos para rutas largas. Con la cantidad de personas encerradas en casa sin saber qué hacer, es curioso no ver una promoción más extensa de esta nueva tipología de ciclismo.
Puede que a muchos les parezca poco revolucionario, pero los caminos que se están abriendo gracias a las nuevas tecnologías son innumerables. Hacer largas rutas con tu e-bike es una experiencia que muchas personas empezarán a probar de ahora en adelante. El bikepacking es algo que está muy extendido – por ejemplo - en Estados Unidos, pero hacerlo con bicis eléctricas es un planteamiento que queda más lejos. También es cierto que es una propuesta más difícil de alcanzar debido al elevado precio de las e-bikes. Aunque, hay algo que nadie duda, y es que es impagable explorar y descubrir lugares a los que jamás llegarías realizando turismo clásico.
¿Es una afición, una forma de vida, una modalidad turística, un deporte? Quizás sea todas las cosas a la vez y, lo que la mayoría de ciclistas tienen claro es que no hace falta ningún carné para poder practicarlo. Imaginaos, por un momento, que decidamos hacer turismo con nuestra bici y que en cada lugar o población que visitemos nos pidan un permiso diferente para circular. Jamás cabrán en nuestro equipaje, eso es seguro.

Albert Puyuelo, jefe de redacción de Tradebike
Foto: Lapierre

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